lunes, 14 de marzo de 2016

POR LOS CERROS DE LA PENÍNSULA – 3 

Parque Natural de los Calares del Río Mundo y de la Sima. Albacete 


Cofre de sorprendentes tesoros naturales y, todavía, algunos antropológicos, el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima se abre entre las Sierras de Alcaraz y de Cazorla, Segura y Las Villas a modo de eslabón orográfico entre el Sureste de Castilla-La Mancha y el Noreste de Andalucía. Desde su declaración en 2005, el nombre del parque reconoce su origen geológico: un extenso karst, de cimas no muy elevadas pero de insondables simas, partido en dos mitades por el espectacular Hueco de Tús (término de Yeste), apenas reconocible como poljé en origen por su profundidad, y flanqueado por el río Segura al Sur y su afluente, el río Mundo, al Norte.

Los calares, desde antiguo conocidos en la zona como castillos o damas de agua, también encierran en su nombre una curiosa coincidencia consonántica entre los términos “alcázar” y “karst”. En cualquier caso, rezuman el cristalino elemento por infinidad de arroyos, dolinas, fuentes, grietas, nacimientos y pozos; el más espectacular de los cuales sea probablemente el Nacimiento del Mundo, en la Cueva de los Chorros (término de Riópar). Desde la boca de esta cueva con más de cincuenta kilómetros de galerías, se precipita el agua unos cien metros dando lugar, estacionalmente, a una densa cortina formada por varias colas de caballo. Hacia el final del invierno el “reventón” provocado por el deshielo, audible en kilómetros a la redonda, muestra la imagen más soberbia de Los Chorros inundando ese rincón del valle.

Tal conjunción de agua y karst ha propiciado la gran belleza y la diversidad botánica, faunística y paisajística de estos parajes, con eco en sugerentes topónimos como el Bosque de las Hadas (Arroyo de la Celada), el Pico Argel, la Torca de los Tejos, el Melojar de Cotillas (Cañada de los Mojones), el Puntal de la Escaleruela, el Arroyo de Marines, el Puntal del Diablo, el Arroyo de Pradomira, Los Voladores, la Cañada del Avellano, la Molata del Imperio, la Peña Palomera o el Cerro Mentiras.

Torca de los Tejos. Calar del Río Mundo (31 de octubre. 2015). Foto de Santiago Laserna

miércoles, 9 de marzo de 2016

Huérfanos de la Belleza (II) 


Decía hace poco que los sucesivos EREs de R.T.V.E. nos han dejado semi-huérfanos de varios excelentes programas de delicatessen musicales. Aunque, en honor a la verdad, debo matizar que la Radio Nacional de España continúa educando almas y oídos contra corriente. Entre los “nuevos”, aún podemos disfrutar de programas clásicos y excéntricos –centrífugos, incluso– como Discópolis, Cuando los elefantes sueñan con la música, Flor de pasión o Mundo Babel. No los señalaré más para no dar ideas a los directivos del ente público.

Hubo, no obstante, otro espacio glorioso de la programación que fue suprimido como consecuencia indirecta de la crisis; aunque su emcee sigue, como Ramón Trecet, en la brecha. Hablo de El Ambigú (1992-2010), de Radio 3, y de Diego A. Manrique, crítico musical, colaborador asiduo del diario El País y blogero. Ni el estar en la cima del éxito radiofónico ni el tener un Premio Ondas (2000) sirvieron para detener aquella defenestración camuflada como revisión de contrato. Cuánto se echa de menos la hora del pizzicato de Holiday for Strings, de David Rose, ¿verdad?

Hoy, Diego Manrique sigue hablándonos con voz queda desde Planeta Manrique. El blog se abrió en enero de 2012, reeditando el ideario de ofrecer pistas sonoras e iluminar los rincones de la música, el arte y el negocio, y sobre todo abriendo la ventana para compartir con el vecindario sonidos apabullantes, incitantes, selectos. Hoy me permito hacer dos sugerencias, entre tantísimas, con las que el señor Manrique me arrullaba desde su Ambigú en aquellas sobremesas letárgicas de juventud. Disfrutadlas.


The Dave Pike Set. Indian Vibes (1970)

The Juliet Letters (1993) - I Almost Had a Weakness

martes, 23 de febrero de 2016

Huérfanos de la Belleza


Imposible no acordarse, no sólo en estas semanas de incertidumbre, de Ramón Trecet y de su célebre despedida diaria al finalizar Diálogos 3 (1986-2008), en Radio 3 – R.N.E. “Buscad la belleza…”, decía. “Es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo”. Seguro que vosotros también os acordáis.

Don Ramón era y sigue siendo ese señor que, con exquisita sensibilidad, nos inició a varias generaciones en las delicias de la música folk y de las llamadas nuevas músicas, por entonces; y es ese señor que, asimismo, ha compartido y aún comparte su apasionado conocimiento de la NBA y de la NFL norteamericanas con elegancia, sin estridencias, y con respeto no exento de humor por el intelecto del espectador de televisión.

La semana pasada lo oí intervenir en Discópolis, Radio 3, hablando con José Miguel López, que –por cierto– no me explico cómo ha sobrevivido a los Expedientes de Regulación de Empleo de R.T.V.E. Lo cierto es que me ha alegrado saber que el señor Trecet sigue en la brecha con su blog Huérfanos de Diálogos 3, igual que otros excelentes divulgadores de delicatessen musicales como Diego A. Manrique, maestro de ceremonias del también legendario El Ambigú (1992-2010) de Radio 3.

Así que aquí seguimos, con ese tibio gozo, huérfanos de aquellas dosis diarias de belleza balsámica. Por suerte, muchos discípulos aprendimos bien la lección. Este mundo puede ser asqueroso, de acuerdo. Pero tenemos derecho a buscar la belleza y a tratar, a veces, de tentar su estela efímera, epifánica, indefinible.

Os invito a escuchar…

Down By The Salley Gardens

Poema de William Butler Yeats (The Wanderings of Oisin and Other Poems – 1889), interpretado por CLANNAD (1979)

Down by the Salley Gardens, my love and I did meet.
She crossed the Salley Gardens with little snow-white feet.
She bid me to take love easy, as the leaves grow on the tree,
But I've been young and foolish, with her would not agree.

In a field down by the river, my love and I did stand
And on my leaning shoulder, she laid her snow-white hand.
She bid me to take life easy, as the grass grows on the weirs
But I was young and foolish, and now I am full of tears.

Down by the Salley Gardens, my love and I did meet.
She crossed the Salley Gardens with little snow-white feet.
She bid me to take love easy, as the leaves grow on the tree,
But I've been young and foolish, with her would not agree.

Down By The Salley Gardens - Youtube

Grá mo chroí


domingo, 14 de febrero de 2016

EL LÍDER IMPASIBLE. SEMBLANZA 

Habiendo presentado en la entrada anterior un sucinto catálogo de los líderes políticos ibéricos, tengo que admitir que se me escapó uno, acaso el tipo más escurridizo y extraordinario. Este líder cultiva como nadie la técnica de recular hasta el extremo de la multiplejia y de la invisibilidad. Se sabe que le gusta la pantalla de plasma para sortear esas preguntas aviesas y trabalingüísticas que los periodistas se empeñan en plantearle. En cambio, resulta difícil encontrarlo en las fotos en las que todo líder genuino debería aparecer. 

Como decía, se trata de un tipo de líder que escapa a cualquier intento de clasificación. Es un tipo híbrido, depurado hasta la sublimación y que ha asombrado, desconcertado y ejercido por la gracia de la fe ciega de sus correligionarios. No se conocen antecedentes, si bien pueden reconocerse en él rasgos de perplejidad más propios de algún Austria hechizado. Seguramente se comentará, con la perspectiva de los años, que lo más asombroso de dicha cumbre del liderazgo ibérico estriba en que su auge caprichoso y su declive necesario se producen anacrónicamente, a principios del siglo XXI, y que ambos se deben a la misma razón.

Algunos atribuyen el valor coyuntural de ese liderazgo a su origen gallego. Probablemente conozcáis esa ocurrencia estereotípica conforme a la cual nunca se sabe si un gallego sube o baja de la escalera. Pero esos mismos analistas probablemente crean también en la minusvalía laboral de los andaluces, en la pereza subtropical de los canarios, en la nobleza gentilicia de los castellanos, en la tacañería congénita de los catalanes, en las dotes para murciar de los habitantes del sureste peninsular, en la superioridad absoluta de la raza vasca, etc. Naturalmente, el rigor de esta clase de análisis es nulo.

Alcanzado este punto, lo que sí importa es si existe explicación al hecho de que un líder pueda convertirse en tal cosa sin hacer algo o poseer alguna cualidad digna de su rango. Cómo puede alguien llegar a ser y sostenerse como líder sin tomar decisiones o, más bien, sólo acatando las provenientes de Alemania y del BCE. Cómo se puede liderar sin conocimiento ni control de las actuaciones, demasiadas veces delictivas, de los subordinados. Cómo se puede gobernar sin carisma ni ganas de tenerlo. Cómo gobernar sin dar la cara, eludiendo actos, debates y ruedas de prensa. Cómo puede un presidente conducir a ninguna parte a su país sin ánimo de dialogar con nadie, ni con mayoría parlamentaria ni estando en minoría. Y cómo puede permitirse un presidente de gobierno no demostrar aptitud, valentía y voluntad para hacer algo ante un problema tan grave como el secesionismo, y dejar el asunto al poder judicial.

El hecho es que se puede y que, a decir verdad, el misterio del culto al líder impasible no es tal. Tiene una explicación tan lamentable como sencilla y no viene dada sólo por la ceguera selectiva, por el fervor o por el interés de los creyentes del partido. La necesidad de un líder como este es obvia en un periodo tan delicado como el actual. Cada semana, debajo de cada asiento y en cada territorio donde ha formado gobierno, al partido se le ha abierto una nueva causa de corrupción y se ha ventilado el tufo de las causas viejas, cuya instrucción progresa lentamente en los tribunales de justicia.

En la política, entendida al modo liberal, hacen falta tíos y tías que “aguanten” los chaparrones y los chuzos de punta impertérritos; tíos y tías capaces de proporcionar explicaciones imposibles sobre “indemnizaciones en diferido” y otras salidas similares para no admitir las evidencias de la corrupción consentida. Hacen falta tíos y tías con la jeta como el muro de Berlín o con candidez mariana para defender a los que no tienen defensa y tapar, con disimulo, que ha valido todo con tal de ganar pasta… Porque ese es el principio y el fin de la ideología liberal. Por eso sostienen que el Estado debe intervenir lo mínimo en las actividades económicas. Y, para eso, el líder impasible-invidente-invisible-multipléjico es insuperable.

Ahora bien, él -y sólo él- sí puede superarse a sí mismo. En los últimos días el líder impasible es noticia porque, contra su costumbre, se ha fajado para contraatacar a los adversarios. Se le ha visto y oído hablar con vehemencia ante los medios de comunicación. Había rehusado ante S.M. la encomienda de formar gobierno, tras haber “ganado” las elecciones generales, y ahora dice que lo más “razonable y sensato” es que él y su partido presidan el gobierno. De repente le acucian las ganas, la necesidad, de conservar la presidencia del Gobierno de España. ¿Se lo habrán ordenado mamá Merkel y papá Draghi? ¿O será porque no le apetece poner las barbas a remojar, todavía? Señores periodistas, no se lo pregunten o recurrirá a un trabalenguas de los suyos.


lunes, 25 de enero de 2016

DESGOBIERNO EN ESPAÑA. ¿PACTAR O DIMITIR? 

Qué bien aprendida tenían la lección los líderes de los partidos políticos en la noche electoral del 20 de diciembre de 2015. Los resultados electorales, decían, “nos obligan” a entendernos. Pero, a la hora de la verdad, ni hay disposición ni hay respeto por los veinticinco millones de votantes –el 73,20% del censo– de aquella jornada.


Los líderes participantes en el debate televisado por Atresmedia (07-12-2015)

En estas semanas hemos oído casi de todo menos propuestas serias de pacto por parte de aquellos a los que correspondía formularlas. Solo un partido ha ofrecido colaboración constructiva a quien tomase la iniciativa de formar gobierno. Todos los demás han vuelto a entregarse a los cálculos por la supervivencia o el auge como partidos. El país –su estabilidad, integridad y prosperidad– sólo se menciona por interés. Otros siguen enredando con sus entelequias territoriales; y algunos son capaces de traicionar al país entero con tal de comprar el improbable apoyo de esa partida de secesionistas. La desconfianza, el insulto y las malas formas siguen empleándose como estrategia. No sé en qué manual de negociación han podido aprender nuestros líderes tanta insensatez y tanta irresponsabilidad.

En España tenemos líderes de todos los calibres: líderes que se esconden o reculan, líderes que chantajean, líderes a los que se les escapa la fuerza por la boca –esto es algo muy ibérico, pasa en todo el país–, líderes de minorías que favorecen o bloquean acuerdos por escaños, líderes de los derechos universales de los ciudadanos de todo el mundo, líderes pantagruélicos que quisieran gobernarnos como a liliputienses y, sobre todo, tenemos líderes liliputienses a los que el país les queda demasiado grande. Líderes fetén hay poquísimos, y solemos hacerles la vida imposible. Claro que esto, tan ibérico, ha sido consustancial a la historia del país. De modo que puede decirse que, después de unos lustros de democracia, no hemos cambiado tanto; pero no estoy seguro de que esto nos avergüence.

El Partido Popular, que aglutina a la derecha española a pesar de su nombre, dice que ganó las elecciones porque obtuvo el 28% de los votos. La izquierda –el PSOE, Podemos, IU, etc.– obtuvo más del 40%; otra cosa es que nadie se entienda con nadie en ese ala en España. Aquí el que no se conforma es porque no quiere. La única opción política de centro, Ciudadanos, obtuvo el 14% de los votos. El 18% restante está repartido entre los nacionalistas, animalistas (sic) y otras opciones políticas curiosas.

Con este panorama, la consiguiente configuración de ambas cámaras podría favorecer, por fin, el consenso que requiere la revisión de la Constitución española y las impostergables reformas que aumentarían la estabilidad y la solidez del Estado español, y el bienestar y la seguridad de los españoles. El bipartidismo ya ha demostrado su inoperancia absoluta para alcanzar un solo pacto de Estado en las cuestiones importantes: Administración pública, Economía y Hacienda, Educación, Justicia, Sanidad, Territorio, etc.

Si Su Majestad, don Felipe, quisiese oír una modesta propuesta para evitar la disolución de las cámaras y la convocatoria de nuevas elecciones, yo sugeriría lo siguiente. Siempre he pensado que hay demasiados políticos españoles que necesitan unas veces un empujón y otras veces un buen encierro bajo llave al estilo vaticano. Si la celebración de un cónclave es un acontecimiento digno para los príncipes de la Iglesia, por qué no habría de serlo para los diputados y senadores de nuestro país. Cuando aquellos que rehúsan hacer lo que deben –debatir en tono conciliador, hacer propuestas concretas y consensuar, negociar o pactar leyes, proyectos, (etc.) o formar gobierno– en plazos prudentes; quizás debieran reunirse en sesiones a puerta cerrada con llave y sin límite de tiempo. Estoy convencido de que el hambre, la sed y el sueño los haría eficaces y respetuosos con la voluntad del pueblo soberano, que les ha dado su confianza.

Desde el día siguiente a la jornada electoral hasta hoy mismo, se habla de la repetición de las elecciones. ¡Menudo fracaso y, peor, menudo fraude! Imaginemos una partida de cartas en la que no nos salen las cartas que queremos. Puede que haya malos jugadores que pidan un nuevo reparto o jugadores que se levanten de la mesa y abandonen la partida. Pero la partida sigue. ¿Cómo no exigir, entonces, que los líderes y los partidos políticos den ejemplo, que se respeten y que negocien? Hay líderes y partidos cuyos gestos y omisiones les han delatado desde el principio: esperan las segundas elecciones. Pues bien, yo digo que los que no estén a la altura de los pactos que el país necesita tampoco están a la altura del país, ni ahora ni después de nuevas elecciones. En mi opinión, los que no sepan pactar ahora deberían dimitir para siempre. Así de simple.

(Para una vez que el voto manifiesta fielmente el cabreo general)

viernes, 27 de noviembre de 2015

HOCKEY EN LÍNEA en Castilla-La Mancha (2)


El Hockey en línea castellano-manchego se llama H. L. Poisons. La renovada Escuela de Hockey se estrena en la Liga Autonómica de Murcia con dos nuevos equipos muy competitivos en las categorías Alevín e Infantil.


Pabellón de Hockey en línea. Polideportivo Municipal de Águilas (Murcia)

El sábado 21 de noviembre en Águilas, primera sede de la Liga Autonómica de Hockey en Línea de la Región de Murcia, los chicos del H. L. Poisons se estrenaron en competición oficial demostrando por qué hay que prestarles atención y apoyarlos. No hay duda de que los nuevos equipos que se han formado a partir de la fusión del Apes de Albacete y del histórico Poisons de Villarrobledo tienen la técnica, la fuerza y la bravura necesarias para jugar de igual a igual ante cualquier equipo, dentro de sus respectivas categorías, a pesar de su mínima experiencia competitiva y a pesar de la grave falta de medios económicos y materiales.

En el partido de categoría Alevín, que se jugó a las 13:00 horas, el combinado de benjamines y alevines del H. L. Poisons derrotó a los alevines del H. C. Águilas con el incontestable resultado final de 1 – 7. No fue precisamente la talla de algunos jugadores sino la superioridad técnica de los castellano-manchegos, en el control del puck o pastilla y en el patinaje, lo que propició un resultado que bien puede considerarse soberbio para el hockey en línea regional. Para los jóvenes Poisons también supuso una justa auto-satisfacción por la reclamación del equipo rival en los minutos previos al inicio del encuentro y que obligó a hacer dolorosos descartes de jugadores.

El equipo Alevín está formado por: Adrián Atencia (portero), Iván Hergueta, Manuel García, Pablo Bonillo, Naim López, David Marañes, Ángel Bartolomé, Mario García, Rubén Olmo, Alberto Bonillo y Alberto Riaguas. Hay que explicar que en este deporte minoritario, dada la dificultad de formar equipos completos que permitan disponer de varias líneas de jugadores para hacer cambios rotatorios, se suele aceptar y pactar la mezcla de edades dentro de unos márgenes. El sábado pasado la reclamación del equipo local rompió el acuerdo alcanzado con la organización de la liga y dejó a tres buenos jugadores en el banquillo, uno de ellos el portero.

H. L. Poisons. Categoría Alevín

A las 17:00 horas, comenzó el encuentro entre los equipos de la categoría Infantil. El H. L. Poisons abrió el marcador en la segunda jugada con un gol que desencadenó una pugna espectacular por el control del puck y que dio lugar a un intercambio de ataques y de goles que fue registrando el marcador hasta el 4 – 4, a minuto y medio del final del partido. Pero, tras una serie de peligrosos ataques del H. L. Poisons, un afortunado contraataque del H. C. Águilas les dio el 5 – 4; y aún otro ataque, unos segundos después, el 6 – 4 con el que acabó el partido. Aunque debemos felicitar al H.C. Águilas por su limpia victoria, el resultado en absoluto hace justicia a la igualdad y a la emoción sostenida durante el encuentro.

Después de todo, los infantiles del H. L. Poisons hicieron mucho más de lo que se les podía pedir, teniendo en cuenta que medio equipo entrena en Villarrobledo y el otro medio entrena en Albacete. Aún les queda bastante trabajo de cohesión y de integración por delante. Pero todavía hay que tener en cuenta otra dificultad. El medio equipo de Albacete entrena sin porterías y sin vallas, imaginando los espacios de juego. El portero, como es natural, lo sobrelleva como puede. Los otros jugadores no lo llevan mucho mejor al no poder ensayar el disparo. La valla no es únicamente un elemento de seguridad sino una parte del campo con la que se juega; y qué decir de las porterías. De manera que el hecho de que los infantiles de Albacete no vayan a Villarrobledo para entrenar se debe tan solo a que se trata de niños en edad escolar que no pueden desatender los estudios.

Forman el equipo Infantil: Pablo García (portero), Álex Olmo, Pablo Caballero, Javier Rubio, Javier Ortega, Luis Cuesta, Álvaro García, Jaime Barranco, Lorenzo Galindo, Juan Piqueras, Aurelio Fernández, José David Carretero y Juan Diego Jirón. El entrenador de ambos equipos es José Ángel Flores, vicepresidente, entrenador regional, preparador físico y jugador senior. El director deportivo y fundador de H. L. Poisons es Jorge López, coordinador y delegado del club, entrenador regional y jugador senior. Durante ocho años, hasta la primavera pasada, ha sido el presidente de la Federación de Hockey en Línea de Castilla-La Mancha; así es a veces el deporte en nuestro país (no añadiré más, de momento).

H. L. Poisons. Categoría Infantil

En ausencia de otros equipos que compitan en la región o en el ámbito nacional, el Hockey en línea castellano-manchego se llama H. L. Poisons y ha resurgido para ofrecer deporte limpio, espectáculo y, visto lo visto, prestigio a las ciudades de Albacete y de Villarrobledo. Ojalá reciba, a cambio, toda la atención posible por parte de las instituciones y un creciente interés del público; para lo cual necesita visibilidad y un pabellón acondicionado adecuadamente para su práctica en la ciudad de Albacete, como lo tiene en Villarrobledo. La instalación ya existe en la capital de la provincia, en el Complejo Deportivo Juan de Toledo. Sólo hay que reservar el espacio que ya tuvo y recuperar las vallas y las porterías. Es condición imprescindible por el equipo y por la imagen de la ciudad. Los equipos visitantes de otras comunidades autónomas llegarán pronto, cuando comience la 2ª Liga Inter-autonómica de Hockey en Línea en febrero de 2016.

Pabellón de Hockey en línea. Polideportivo Municipal de Águilas (Murcia)

Encuentro de categoría Infantil: C. H. Águilas - H. L. Poisons. Águilas (21-11-2015)

domingo, 22 de noviembre de 2015

La hora de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad – No la de los imbéciles


Foto: Europa Press (19-11-2015)

No habían transcurrido ni 24 horas desde los asaltos terroristas de París de la noche del viernes, 13 de noviembre, cuando oí decir a uno de esos analistas pseudo-progresistas de tertulia televisiva, casi literalmente, que desde ahora había que tratar con todo el cariño a esos muchachos que “corrían el riesgo” de ser captados por el integrismo y el terrorismo yihadista. A lo que el analista de enfrente contestó que quienes merecían todo el cariño eran –son– las víctimas y sus familias. ¡Pues claro que sí!

Aunque también afecte a Europa, más o menos, en nuestra España tenemos incrustado ese complejo de culpabilidad histórica con el que nos auto-flagelamos y a causa del cual permitimos que nos haga dudar cualquier secesionista chiflado o cualquier banda de pobres “chicos violentos”. Así llamaban algunos a los cachorros de ETA hace unos años. Conocer la historia y hacer memoria es necesario para modelar una sociedad cada vez más justa; pero no deberíamos seguir cometiendo la equivocación de sentirnos culpables de ser lo que somos hoy, aceptando las penitencias revanchistas que quieran infligirnos desde dentro o desde fuera con pretextos históricos.

Cuantiosos y terribles como han sido los desmanes cometidos a lo largo de la historia europea y durante la colonización y la descolonización de otros continentes, nunca deberíamos olvidar que Europa ha concebido la democracia, bien que maltrecha en la actualidad; que Europa ha alumbrado el humanismo tras abrazar el cristianismo –entendido no sólo como religión sino como ideología de la igualdad y de la fraternidad entre los hombres–; que Occidente ha hecho universales los derechos humanos; que nuestra civilización ha reconocido, por fin, la libertad y la igualdad ante la ley de la mujer y que ha puesto en práctica las ideas de bienestar social y de solidaridad con los más débiles.

Por muy perfectible que sea la materialización de todos esos logros, no olvidemos que son los logros de la Civilización Occidental. Sintamos, compartamos el orgullo. Esta no es la mejor hora para ser imbéciles.

Personalmente, no puedo estar más en contra de todos esos –autoproclamados– progresistas que confunden el progresismo, por ejemplo, con incriminar al Estado de Israel por auto-protegerse militarmente. Desde hace más de 60 años, Israel ha venido sufriendo el asedio y el odio de los mismos fanáticos que ahora atacan desde el propio corazón de Europa, abusando de nuestra sociedad igualitaria, ocultándose tras derechos y libertades que jamás han disfrutado en sus países de origen o en el de sus padres y abuelos. A esos líderes políticos que disculpan, justifican o no condenan las intifadas y el yihadismo ni ahora que medra entre nosotros, quizás porque nunca han tenido la responsabilidad de gobernar el Estado, les auguro que el pueblo jamás les confiará esa responsabilidad.

Los terroristas del “viernes 13” han hablado de la única manera que saben y nadie puede negar ya que no basta con haber nacido en Europa o haber obtenido un permiso de residencia y, finalmente, la nacionalidad para merecer vivir entre nosotros. Todo individuo debe demostrar consideración a sus conciudadanos y no sólo conocer sino aceptar y respetar los valores de la sociedad que lo acoge. Los menguantes derechos que aún disfrutamos los europeos van emparejados con el mérito. Como contrapartida de nuestras libertades ¿es que no estamos obligados los europeos a trabajar, a pagar lo que consumimos –impuestos incluidos–, a cumplir leyes y obligaciones cívicas, a identificarnos ante las administraciones públicas y al cruzar fronteras extranjeras?

Por favor, que alguno de esos progresistas de asamblea me explique por qué exigir lo mismo a nuestros “invitados” iría contra los derechos humanos. De verdad, me gustaría saber qué sabe él o ella –que no sepamos los demás–  y que expusiera la razón por la que no hay que controlar la inmigración ilegal ni hay que controlar y racionalizar el tránsito de las decenas de miles de refugiados de los últimos meses. En la Unión Europea habitamos quinientos millones de personas. Todos pasamos controles cada día –en el trabajo, en el ambulatorio, en la guardería, en el supermercado cuando pagamos con tarjeta, en una ventanilla, en un control de la policía, etc.– y no por ello son lesionados nuestros derechos.

Este club de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad de Europa debe ser tan exclusivo como atractivo pueda resultar a todos cuantos llaman a sus puertas. Hay que estar a su altura y el nacimiento no es razón suficiente para tolerar el chantaje cultural y la violencia. Ni el tedio –algunos terroristas son niños malcriados que lo han tenido todo, también vicios que contravienen preceptos islámicos– ni las frustraciones personales, que cualquiera de nosotros ha podido sufrir igual, ni las convicciones ni las diferencias culturales o étnicas pueden justificar la violencia anti-occidental. Y, para los confusos: el Estado de derecho democrático no será intolerante por protegerse.

Las tradiciones, las costumbres y los valores que han conformado Europa y que nos han distinguido hasta convertirnos en una de las civilizaciones más avanzadas –económica, moral, social y tecnológicamente– deben prevalecer por encima de las de cualquier “invitado” que llame y, sin duda, deben aplastar a las espurias creencias –me da igual que sean centenarias o milenarias– de los que piensan que hay guerras santas y que las mujeres pueden ser objetos de propiedad. Si no hay más remedio, nuestros valores prevalecerán con la aplicación contundente de nuestras leyes y con la ayuda de nuestras fuerzas de seguridad, ya que es la fuerza lo único que entienden los fanáticos. La razón ya la tenemos.


"I Love Paris", la pieza de Cole Porter interpretada por Les Negresses Vertes (1990)

sábado, 7 de noviembre de 2015

Pizza ibérica… del Dottore Marquinetti


En los buscadores veréis la gastronomía entre los temas que le interesan al autor de este blog. Pero, no me explico cómo, apenas me he estrenado con él; curiosamente, el único precedente es un comentario sobre las pizzas y el horno de carbón de Grimaldi´s, la renombrada pizzería neoyorquina, en New York City Roller Skating – 2 (entrada del día 24 de agosto de 2014). Con la entrada de hoy pretendo celebrar la pizza ibérica… ¿Que no existe tal cosa? Yo digo que sí.

Pizza de foie, higos y granada
Departiendo con amigos y conocidos sobre la afición de comer regaladamente, de vez en cuando se ha terciado hablar de buenas pizzas y pizzerías. En mis turnos, recurrentemente he sostenido que la  mejor pizza que he comido jamás me la sirvieron en una acogedora pizzería de Tomelloso de cuyo nombre hubiese querido acordarme, en los primeros años noventa, recién destinado a la Comunidad de Castilla-La Mancha. Sí, confieso que soy funcionario.

Os imaginaréis las respuestas jocosas que he tenido que oír y que, una por una, he rechazado vehementemente apoyándome en mis experiencias pizzeras desde Verona hasta Nueva York pasando por numerosas ciudades de distintos países y de la Península, claro. Pues bien, hace poco más de año y medio volví a aquella pizzería con mi familia por curiosidad y casi por accidente; desde entonces, tengo dos ayudantes en el elogio de Marquinetti.

Por su parte, don Jesús Marquina se ha ocupado de demostrar sobradamente que sus creaciones merecían las máximas alabanzas. No por casualidad el actual capitán de la Selección de Pizzeros de la Selección Española de Alta Cocina ha ganado varios campeonatos mundiales y nacionales. De hecho, no ha bajado del podio de los Campeonatos Mundiales de Pizza, celebrados en Italia, en los últimos trece años. De modo que, personalmente, quedo obligado con él por su empeño en darme la razón aún sin conocerme.

Pizza "El Greco"

Pizza "Rolling Stones"

Cuando vayáis, si la familia Marquinetti os hace unas putaditas para abrir boca, coméoslas pero reservaos para lo que puede venir después: una pizza de foie, higos y granada; una pizza “Matador”, con rabo de toro; una pizza “El Greco”, con yogur griego, perdiz y tres clases de tomates; una pizza “Fantasía de la granja” (campeona del mundo 2009), con chorizo, tocino ibérico, huevos de codorniz, reducción de vino, etc.; una pizza “Dulcinea” (subcampeona del mundo), con perdiz escabechada y quesos manchegos; una pizza “Matanza” (campeona de España), con bacon, chorizo, jamón y morcilla; una pizza “Pepito”, con solomillo de buey; etc. ¿Qué me decís ahora, existe o no la pizza ibérica?


sábado, 12 de septiembre de 2015

Independència en sabatilles / Independencia en zapatillas

El trenecillo de cremallera del Vall de Núria parte de Ribes de Freser abarrotado de excursionistas y turistas. Para en Queralbs unos minutos. Allí doblan el servicio para descongestionar los vagones. El aire de esta mañana de principios de agosto no refresca ni en las cotas superiores. Los viajeros sin asiento cambiamos de vagón, otros estiran las piernas en el andén y los fotógrafos buscan las cumbres soleadas con sus objetivos. Dos filas por delante, al otro lado del pasillo, se sienta una familia per la independència. ¿Cómo lo sé?

Independència en sabatilles

Este tipo de gestos son los únicos que avisan de que algo se cuece en la región. El detalle más llamativo lo aportan las banderas catalanas y las independentistas que pueden verse en uno de cada 30 ó 40 balcones en las comarcas del Alt Empordá, de La Garrotxa y del Ripollès, por ejemplo. Por lo demás, la vida de estos pueblos y ciudades rezuma normalidad y prosperidad. La gente se dirige a los forasteros con hospitalidad y en castellano si hace falta, aunque hablarlo les cueste un poco más. Las infraestructuras y todos los sectores económicos indican un desarrollo mucho mayor que el de otras regiones no ya españolas sino europeas; y conste que conozco unas cuantas.

Por eso ni la ambigüedad ni los circunloquios ni las pretericiones ni las tautologías de los políticos secesionistas pueden ocultar la contradicción de aspirar a otro modelo de progreso mediante la reconstrucción de la historia y la reclamación de fueros, privilegios para entendernos, como en la Edad Media. Tampoco es progresista la disgregación del territorio que se está promoviendo, más propia del feudalismo o de Los Balcanes, ni la manipulación de la ciudadanía desde las instituciones. Así, el mendaz revestimiento del voto de una tercera parte de la gente como “voluntad popular”, habida cuenta del 66% de abstención y del 19% de votos negativos en la consulta del 9 de noviembre de 2014, corrobora la tremenda obcecación.

Por otra parte, la desunión en las cuestiones esenciales hace que la España constitucional se replantee constantemente hasta su integridad y sus fronteras. Sin embargo un Estado no es más justo ni más democrático por ser blando ante el secesionismo o por dejar de proteger sus fronteras como debe. Un Estado débil en esos aspectos es, en consecuencia, ineficaz en su deber de asegurar el bienestar y los derechos de sus ciudadanos. Hay cuestiones en las que opinar a bulto, por bloques políticos, no nos beneficia a nadie. Hay opiniones que no son ni de izquierdas ni de derechas. Mientras sigamos creyendo esto y sigamos cayendo en las trampas de los partidos políticos, con sus cálculos electoralistas a corto plazo, seguiremos teniendo líderes papanatas que intentarán hacernos papanatas a todos.

La buena noticia es que la Generalitat de Cataluña no tiene ejército propio, como lo tuvo la Serbia de Milošević, para constituir una Gran Cataluña por la fuerza anexionándose la Comunidad Valenciana, la Franja de Aragón, las Islas Baleares, el Principado de Andorra, la Alta Cerdaña, el Rosellón y la ciudad sarda de Alguer. Los únicos desfiles multitudinarios que podrá organizar se harán en zapatillas; en eso debe estar tranquila la Generalitat porque superar al Tercer Reich es casi imposible. Y lo paradójico es que Artur Mas y compañía demuestran ser muy españoles –ibéricos hasta los tuétanos– por el peor extremo si no saben construir la Cataluña de mañana sin demoler la Cataluña de hoy.

Riu Onyar. Girona

viernes, 11 de septiembre de 2015

Independència en sabatilles / Independencia en zapatillas 

El trenecillo de cremallera del Vall de Núria parte de Ribes de Freser abarrotado de excursionistas y turistas. Para en Queralbs unos minutos. Allí doblan el servicio para descongestionar los vagones. El aire de esta mañana de principios de agosto no refresca ni en las cotas superiores. Los viajeros sin asiento cambiamos de vagón, otros estiran las piernas en el andén y los fotógrafos apuntan a las cumbres soleadas con sus objetivos. Dos filas por delante, al otro lado del pasillo, se sienta una familia per la independència. ¿Cómo lo sé?



Continúa...
(Respetaré el día de hoy -la Diada- y, después, publicaré el resto de la entrada.
No está bien aguarle a nadie las fiestas con gritos, pitos... Ni con entradas de blog).